Boys don’t cry (Los chicos no lloran), de Malorie Blackman

 

BasuraBoys don´t cry (Los chicos no lloran), en definitiva fue el título del libro lo que me llamó la atención. ¿Por qué? Porque, simplemente, es una frase totalmente opuesta a la que dicen los hombres con regularidad: Los hombres nunca lloran. En segundo lugar, la situación en la cual se desarrolla la historia, que es presentada en la sinopsis, despertó mucho más mi curiosidad, ya que tal circunstancias no son comunes.

Pero, ¿a que me refiero con “circunstancias no comunes”? Me refiero, a que es común, muy común en realidad, escuchar cientos y miles de historias sobre chicas que quedan embarazadas a temprana edad, a pesar que estamos en el siglo XXI y existen diversos métodos para prevenir embarazos no deseados o precoces, en donde la chica no recibe el apoyo de la pareja o familia y tiene que hacerse cargo sola o dar al bebe en adopción, tales situaciones ocurren con cierta frecuencia, que YO considero común: una “circunstancia común”. Por otro lado, ¿Cuántas veces hemos escuchado que un chico adolescente se haga cargo de su bebe? Muy pocas veces, para no decir que nunca, lo que YO considero son “circunstancias no comunes”, con una probabilidad, exagerando tal vez, de uno en un millón.

Y así pues, Boys don´t cry, narra la historia de Dante, el uno en un millón, que se tuvo que hacer cargo de su pequeña hija a los minutos de enterarse que era padre. Y no hay que negar, que ese tipo de noticias resultan ser fuertes y sorprendentes, para un chico que tenía su futuro planificado con el éxito de ello a la vuelta de la esquina, pero más difícil aun, es la decisión a tomar luego del impacto.

A pesar de todo, shock aquí, shock allá, Dante tomó la decisión de ocuparse de su bebe, aunque aquello significara perder su beca universitaria, y cambiar libros por pañales y noches de parranda por largas noches de llanto de bebe.

Cabe destacar, que un factor súper importante dentro de esta historia fue el apoyo y el sentido de responsabilidad que su padre le dio a Dante, siendo padre y hermano los que asimilaron y aceptaron la situación con más facilidad y rapidez. Dándole más seguridad a Dante sobre lo que estaba e iba a pasar, lo que me lleva a puntualizar la diferencia de cómo pueden fluir las cosas con la simple modificación de una variable: el apoyo familiar. Ya que Melanie (la madre de la bebe), no le fue nada bien mientras estuvo embarazada y durante los meses que tuvo con ella a Emma (la hija de Dante), por el solo hecho que su madre la corrió de la casa al enterarse del embarazo, y luego tuvo que dormir bajo las piedras, cuando su tía, con la que vivió durante el embarazo, la corrió porque Melanie decidió quedarse con la bebe. Por el contrario, Dante tuvo el apoyo de su familia desde el principio, incluso antes de que él se diera cuenta de la vuelta que había tornado su vida.

Y aunque suena despectivo referirse como “una situación” a la llegada de un bebe, esto deja de ser así, cuando Dante por fin acepta la nueva realidad que sería su vida, la vida de ser padre y ocuparse de otro ser, que necesitaba de su cariño. Lo que no solo lo obligó a madurar, sino que también ayudo a que la relación con su padre y hermano, se fortaleciera. Y es increíble la rapidez en que todo sucedió, y como la llegada de la pequeña Emma cambió no solo la vida de Dante sino de su hermano y padre, quienes detrás de cada paso que daba la pequeña, se llenaban de orgullo y felicidad. Y la “situación” paso de ser “una situación tortuosa” a la persona más importante para esos tres hombres.

En fin, fue una historia muy linda y diferente, que mientras la leía me cautivaba y transmitía cada sentimiento y razón de ser de los personajes. Es un buen trabajo, que demuestra que no solo las mujeres somos capaces de salir adelante de situaciones difíciles sino, que también los hombres son capaces de manejarlas.

 

Reseña escrita por María Loyo
17 años
Venezolana

Reseña #2
Boys dont cry

Reseña escrita por Lady Books.
Edad: 17 años.
Nacionalidad: mexicana.

Dante Bridgeman tiene diecisiete años, vive con su padre y su hermano menor Adam. Disfruta de la vida como cualquier adolescente de su edad y tiene su futuro planeado con detalle. Sin embargo todo ello se viene abajo cuando una acción del pasado le trae una nueva jugada a su presente. Su ex novia Melanie aparece después de un año con la noticia de que la pequeña bebita que lleva consigo es su hija. Esto pone su mundo patas arriba y como si fuera poco Melanie se va dejándolo al cuidado de la pequeña criatura. Con ayuda de su familia Dante entra en el negocio de la paternidad y la pregunta que lo atormenta es: ¿Podrá ser el padre que su hija merece?

Uno podría pensar que un padre adolescente está muy visto en estos tiempos así que: ¿Qué podría mostrarnos de nuevo este libro? Bueno, déjenme decirles que la autora nos muestra exactamente todas las fases que un chico puede pasar cuando se entera que es padre. Comenzando con el radical cambio que tomará su vida, los regaños por parte de la familia porque no es fácil llegar con tu padre y decirle «Hey, ¿Adivina qué? Eres abuelo», tomar nuevas decisiones teniendo en cuenta que no solo tú serás el afectado, ponerte prioridades y lo más importante estar al pendiente de alguien que depende de ti las 24 horas.

Este libro está narrado desde dos puntos de vista: el de Dante, siendo él la parte principal, y Adam, su hermano, aportando datos que complementan la historia. Tiene 227 páginas lo cual no es mucho para toda la emoción que concentra. A mi parecer la forma en que todo sucede es un poco irónica ya que suele ser el hombre el que sale huyendo en estos casos. Aun así el ambiente y como va cambiando la perspectiva de Dante, más otros aspectos interesantes en su vida familiar, dan lugar a una lectura que fácilmente te atrapa.

Si quieres leer un libro con toda la sensibilidad varonil entonces te lo recomiendo, aún si no, te lo recomiendo porque te impresionará descubrir la razón de porque los chicos no lloran.

Puntuación 4/5

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