El Guardián entre el Centeno, de J.D. Salinger

Reseña # 1

Escrita por Estefanía Guevara Leal
Edad: 22 años
Nacionalidad: Mexicana

El Guardián entre el Centeno, de J.D. SalingerCuenta tan solo unos días en la vida de Holden Caufield, un joven adolescente de 16 años, residente en la ciudad Nueva York quien ha sido expulsado de cada colegio en que ha estado a causa de su falta de interés en la escuela. Tras su expulsión del último colegio, decide abandonarlo tres días antes de las vacaciones y vagar por la ciudad de Nueva York para que sus padres no se enteren antes de tiempo sobre su expulsión.

La narración está hecha en primera persona, desde la perspectiva de Holden, que resulta ser un muchacho en extremo sensible, aunque inmaduro; y visiblemente afectado por la muerte de su hermano menor, lo que lo lleva a comportarse de formas que lo hacen parecer un sujeto extraño, difícil de tratar o de entender. Y de esto de lo que nos habla Holden, sobre la forma en que él es percibido por sí mismo y por las personas que lo rodean.

Si bien es un libro fascinante, tampoco es para tanto, no logré ver por qué es tan importante. Por un lado están los temas que aborda: la depresión, la soledad, la inquietud y ansiedad por dejar atrás una infancia feliz para entrar en un desilusionante mundo de adultos, el despertar sexual y la presión social por ser experto en sexualidad. Todos estos temas siguen vigentes hoy en día, cualquier joven podría identificarse en cualquiera de estos aspectos. Además, el vocabulario de Holden, que no es censurado y además es muy pobre, le da mucha credibilidad a la historia.

Por otro lado, podría ser una historia más de un adolescente incomprendido. Sin embargo no lo es, y es que en su tiempo fue bastante controversial, era el año 1951 y era todo un escándalo hablar sobre esos temas. Estoy convencida de que su fama inicial es lo que le ha mantenido al libro en un lugar tan privilegiado como lectura de culto, sobre todo en los Estados Unidos.

Lo que encontramos en la historia más copiosamente es tristeza, depresión, incomprensión y desilusión. No obstante, no está exenta de alegría, risa y amor; ya que Holden siente verdadero amor por su familia, en especial por su hermana menor y su hermano fallecido.

Aunque la fama del libro pueda parecer exagerada, no dista mucho de ser acertada, no desilusiona tanto como otros libros tan aclamados. Es un buen libro para leer el fin de semana, es entretenido y de muy fácil lectura. Y, a pesar de que en el final da la impresión de que el autor se cansó de escribir, es bastante recomendable.

Puntuación 4/5

Reseña # 2

Escrita por Ximena Hernández
Edad: 15 años
Nacionalidad: mexicana

Holden Caulfield, es un chico de 16 años muy negativo y se deprime fácilmente, cuando Holden es expulsado del centro educativo al que asiste y con tan solo tres días más de clase decide irse a Nueva York a beber y pasar un buen rato. En este libro Holden nos narra en, primera persona sus aventuras y experiencias, durante los días que pasa en Nueva York.

Este libro es muy rápido y fácil de leer, aun con las groserías e insultos este libro es muy fluido y divertido. Así como tiene algunas partes divertidas tiene otras bastantes depresivas.

Una de mis partes favoritas fue cuando Holden se hospeda en un hotel y al ver por la ventana ve a una pareja arrojarse un liquido en la cara, primero él hombre se ponía el liquido en la boca y se lo escupía a la mujer en la cara, eso fue tan raro, en serio, mi estomago se acalambro de tanto reír.

Aquel hotel estaba lleno de maniacos sexuales. Yo era probablemente la persona más normal de todo el edificio, lo que les dará una idea aproximada de la jaula de grillos que era aquello.

Allie es, o más bien fue, el hermano pequeño de Holden pues murió de una enfermedad, a lo que él quedo destrozado, algo muy significativo para Holden es el guante de beisbol en el que Allie escribió varios poemas. Con las descripciones que nos da el protagonista sobre su hermano, Allie se llego a convertir en uno de mis personajes favoritos.

  No entiendo porque hay que dejar de querer a una persona solo porque se ha muerto. Sobre todo sí era cien veces mejor de los que siguen viviendo.

Me pareció muy buena la forma de tratar el tema de la muerte en este libro y eso no es muy fácil de hacer.

 Entre otros de mis personajes favoritos está, Phoebe, la hermana de diez años de Holden, es una niña muy lista que baila espectacular, ella en realidad es muy madura y hace entrar en razón a Holden sobre lo que quiere hacer con su vida.

Obviamente Holden es mi personaje preferido, me encanta que hable sobre una cosa y que se salga tanto del tema, ya que yo hago lo mismo, también me gusta su actitud, aunque es un chico “rebelde” es bastante cobarde y cínico, uno de los detalles que me gusta de él es su gorra y lo que esconde bajo ella, un pelo demasiado corto y demasiado canoso.

Holden nos lleva a su mundo, nos muestra su forma de pensar  y de ver las cosas, es un chico raro pero conforme avanza el libro vas entendiendo el por qué de su forma de ser.

El libro en si es bueno, nos muestra la perspectiva correcta que un adolecente tiene sobre las cosas, en lo personal me ha gustado la trama, pero en realidad no entiendo porque es uno de los libros más leídos en Estados Unidos, es bueno, claro está, pero no es la gran cosa.

En fin, este libro a mi parecer es bastante recomendable y de calificación le pondría:   4/5

 Reseña # 3

Escrita por Rockstar
Edad: 15 años
Nacionalidad: Venezolana

Las peripecias del adolescente Holden Caulfield en una Nueva York que se recupera de la guerra influyeron en sucesivas generaciones de todo el mundo. En  su confesión sincera y sin tapujos, muy lejos de la visión almibarada que imperaba de la adolescencia hasta entonces, Holden nos desvela la realidad de un muchacho  enfrentado al fracaso escolar, a las rígidas normas de una familia tradicional, a la experiencia de la sexualidad más allá del mero deseo.

“El guardian entre el centeno” es una historia narrada desde la perspectiva de Holden, un chico de 17 años muy peculiar, porque tiene una opinión única de la sociedad, cayendo en lo sarcástico y lo arrogante. Esa actitud hace que algunas veces que exprese con una sinceridad muy clara y dura sobre ciertos temas, lo que le puede caer mal a los demás.

Este chico fue expulsado de Pencey (el colegio donde estudiaba) por no aprobar sus materias, a excepción de Lengua y Literatura porque Holden era muy bueno escribiendo composiciones para esta materia. Como sus padres se enterarán de su expulsión en unosdías, Holden aprovecha ese tiempo para ir a Nueva York antes de volver a casa.

Sobre Holden como personaje me parecía un poco “agotador” el que se quejara casi todo el tiempo de todo, o el que fuera muy sarcástico en ciertas situaciones. Sin embargo, cuando hablaba de los recuerdos que tenía sobre sus hermanos y de lo solo que se sentía en algunos momentos, me agradó un poco. Por otra parte me gustó la interacción con su hermana Phoebe, porque las veces que hablaba con ella realmente la escucha, ya que le importa mucho lo que dice a diferencia de otras personas con las que habló durante su viaje. Por como Holden habla de ella se ve que la quiere mucho.

Sobre la historia puedo decir que no es lo que esperaba, en el sentido de cómo es la personalidad de Holden y los acontecimientos que le suceden en Nueva York con ciertos personajes. Además, este libro fue catalogado como un clásico estadounidense muy recomendado, y con esa “fama” que tiene creo que esperaba algo más impresionante. Quizás se debe a que fue publicado en una época muy diferente a la nuestra como lo es el siglo XX.

En fin, no me encanto, pero tampoco quiero decir que no vale la pena leerlo. Al contrario, creo que depende de la persona que lo lea si es de su gusto o no, ya que cada quien puede tener una perspectiva diferente de este libro.

Puntuación: 3/5

Reseña #4

Escrita por Suga Díaz
Edad: 11 años
Nacionalidad: Mexicana
El Guardián entre el Centeno, de J.D. Salinger

Una de las primeras cosas que me vino a la mente justo antes de empezar El guardián entre el centeno fue ese sentimiento de angustia ante la posibilidad de no disfrutar con un libro de semejante calibre. Y es que cuando se trata de leer novelas tan conocidas, aclamadas y significativas dentro de la historia de la literatura, es inevitable que surjan este tipo de preocupaciones. ¿Será tan bueno como dicen? ¿Me mirarán con cara de pánico si digo que no me gustó el libro? ¿No será que el título en cuestión está demasiado sobrevalorado y que su éxito reside tan solo en una serie de circunstancias fortuitas, enmarcadas en una situación social, económica o política determinada? Es cierto que hay muchas obras que se devalúan con el tiempo y que la aportación de algunas novelas al mundo de las letras sólo se puede entender dentro de su contexto histórico correspondiente, pero un rasgo llamativo de El guardián entre el centeno es que lejos de limitarse a profundizar en los conflictos propios de la América rancia y conservadora de los años 50, los problemas que asolan a su protagonista continúan vigentes hoy día, poniendo de manifiesto una verdad incontestable y duradera: la sociedad cambia, pero el individuo no.

“Si realmente les interesa lo que voy a contarles, probablemente lo primero que querrán saber es dónde nací, y lo asquerosa que fue mi infancia, y qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y todas esas gilipolleces estilo David Copperfield, pero si quieren saber la verdad no tengo ganas de hablar de eso.”

Holden Caulfield es el ejemplo perfecto de adolescente, no incomprendido, sino que no comprende. Es un chico de diecisiete años, perteneciente a una familia adinerada, que acaba de ser expulsado por enésima vez de la escuela, repudiado por un sistema educativo inflexible, ineficaz e insatisfactorio. Aunque por su aspecto físico pudiera aparentar más años de los que en realidad tiene, lo cierto es que su comportamiento y su manera de ser evidencian una inmadurez palpable. La relación con sus padres tampoco es que sea muy boyante, y ante la posibilidad de que lo envíen a una academia militar cuando se enteren de su enésimo tropiezo académico, Holden decide escaparse de la escuela en la que pasa sus últimos días de vacaciones y emprende un viaje a Nueva York que le llevará a explorar algunos de los aspectos más íntimos de su persona.

 A través de los pensamientos e impresiones de Holden acerca del mundo y de las personas que le rodean, observamos una más que notable capacidad para señalar cualidades como la hipocresía, el narcisismo o la falsedad, un concepto que se repite en numerosas ocasiones a lo largo de la novela hasta el punto de rozar la exasperación. La falsedad de la que habla Holden a lo largo de la historia poco tiene que ver con lo que entendemos nosotros por dicho término; se trata de una referencia a todo comportamiento que esté mínimamente regido por normas o convenciones sociales, acuerdos que el joven protagonista no entiende y que rechaza de plano. También se explora de manera profunda la curiosidad sexual de Holden  mientras el chico se desenvuelve de forma ineficaz en el terreno de las relaciones amorosas, un campo en el que a pesar de sus impulsos propios de la edad, no parece estar demasiado cómodo ni tener las ideas demasiado claras. En su camino Holden se cruzará con muchos personajes, algunos nuevos y otros relacionados directamente con su pasado o con algún familiar, que le aportaran distintos puntos de vista sobre el mundo adulto, pero al contrario que en otras historias similares, no se aprecia en El guardián entre el centeno una evolución clara del protagonista, quien al final de la novela padece exactamente las mismas carencias propias de la edad que al comienzo de la misma.

“-Este tipo de caída a la que creo que te diriges es de un tipo muy especial, terrible. Al que cae no se le permite ni oír ni sentir que ha llegado al fondo. Sólo sigue cayendo y cayendo.”

Esta gran variedad de temas y situaciones resulta mucho más atractiva teniendo en cuenta el lenguaje rudo, desenfadado y provocador que emplea Salinger a lo largo de la novela. Otro rasgo que llama la atención pero que si no te acostumbras puede parecer enervante, es el limitado vocabulario del que hace gala Holden. A lo largo de los capítulos no dejarás de encontrarte expresiones del tipo “tío”, “jo”, “por el amor de Dios”, “falso” y el siempre crispante “y eso”. Aunque por debajo de sus expresiones vulgares y su absoluta incapacidad para exponer sus ideas de forma ordenada, se esconde una personalidad simplemente arrolladora. Crítico, contradictorio, mentiroso, apasionado, impulsivo, solitario, melancólico, Holden Caulfield muestra un manifiesto desprecio hacia el sistema y sus rígidas reglas, imitando patrones de conducta que él mismo repudia. Por otro lado, el protagonista de El guardián entre en el centeno muestra una completa devoción hacia sus hermanos y hacia los niños pequeños en general, tratando por todos los medios de proteger esa inocencia infantil que él está empezando a perder.

Descubrir el porqué del título, inspirado en un poema de Robert Burns que guarda relación con algunos temas tratados en la obra de Salinger, ha sido todo un acontecimiento, pues una de las cosas que más me han gustado de la novela es la gran cantidad de simbolismos relacionados con el paso del tiempo, las responsabilidades del mundo adulto y el drama de hacerse mayor que en ella aparecen. Es cierto que pudiera ser difícil acostumbrarse al particular estilo narrativo de Salinger y que en más de una ocasión te entren ganas de abofetear al protagonista, pero El guardián entre el centeno me ha parecido en definitiva una novela deliciosa, de aprendizaje, una suerte de manual donde cada página encierra lecciones maravillosas, una historia para reflexionar largas horas, un libro con cuyo protagonista resulta prácticamente imposible no sentirse identificado. Por estas y muchas otras cosas, está claro que su encumbrada posición dentro de la cultura popular está más que justificada. Aunque si la has leído y no te ha gustado (puede que incluso la odies), no te sientas como un bicho raro. Después de todo, quizá lo peor de la novela sea la desmesurada leyenda que le precede.

Puntuación: 4/5

Reseña #5

Reseña escrita por: Catalina J. García
Edad: 20 años
Nacionalidad: Chilena

El Guardián entre el Centeno, de J.D. SalingerSi pudiéramos caracterizar a El Guardián Entre El Centeno en pocas palabras, podríamos decir que es la narración, en primera persona, de un adolescente quizá demasiado sensible para el bien de su propia salud mental.

Holden Caulfield, abrumado por las responsabilidades que involucra crecer y transformarse en un correcto miembro de la sociedad, intenta apartarse momentáneamente de las reglas que lo angustian – especialmente después de ser expulsado de su escuela – e ir a pasar un buen rato a Nueva York, como se supondría que un joven de su edad, sin la supervisión de adultos, pasaría un buen rato.

Para muchos lectores el protagonista de El Guardián Entre El Centeno resulta irritante por su vocabulario soez, su excesiva inconformidad con lo socialmente correcto, y su aparente desesperanza. Sin embargo, una lectura ligeramente más atenta de esta maravillosa obra de J. D. Salinger, permite entrever más allá del clásico adolescente problemático, a un personaje entrañable, observador, detallista, noble, curioso, y con una capacidad de amar y percibir quizá demasiado intensa para lo que la sociedad tiene planeado para él.

El Guardián Entre El Centeno es un libro que llega en el momento preciso para las personas que comienzan a sufrir de las angustias de captar la realidad de un modo distinto del resto de sus pares, y que acompaña, alienta, y emociona hasta las lágrimas a los que nos gustaría poder vivir la utopía de tan solo contemplar la belleza de la existencia sin ser perturbados por la incomodidad de las normas y obligaciones sociales.

Es un libro atemporal, entretenido y emotivo. Y considerando que es un clásico de la literatura Norteamericana – básicamente por su irreverencia y falta de pragmatismo en el contexto de la post guerra – y que podría trascender eventualmente en la vida de muchas personas, lo recomiendo totalmente.

Éste libro llegó a mí en el momento indicado, y si bien lingüísticamente puede que no sea particularmente destacable, es una obra maestra de sensibilidad que me hizo sentir que preguntar “¿Dónde van los patos cuando el lago de Central Park se congela?” no era un asunto irrelevante si era importante para mí.

Puntuación: 5/5

Reseña #6

Reseña escrita por: Alina Reyes
Edad: 17 años
Nacionalidad: Argentina

Si alguna vez se sintieron perdidos, con impulsos de tirar todo por la ventana, de escaparse, o de buscar libertad, entonces saben lo que es sentirse como Holden Caufield.

Todos se preguntan por qué lo siguen echando de los colegios en los que sus padres lo anotan. Los profesores muestran su preocupación, su hermana Pheobe le pregunta las razones, sus compañeros de cuarto lo ven llegar y marcharse constantemente. Y él escucha sin oídos, responde sin sentido, y sigue su camino.
Pero esta vez es distinto. Esta vez tiene algunos días bajo la manga antes del inminente regreso a casa: esta vez, con una gorra de cazador en la cabeza y algo de dinero en el bolsillo, sale a deambular por las calles de una ciudad que esconde experiencias.

Este libro, obra de J. D. Salinger, ha sido muy criticado y hasta prohibido en ciertos países. El lenguaje y las aventuras son una muestra de controversia bastante radical, al igual que las diferentes menciones a la prostitución, al tabaco y al alcohol.

Si hay algo que marca el ritmo de los capítulos, son las emociones de Holden. Desde tristeza hasta libertad, con un predominio muy fuerte de enojo y frustración. El hastío por el mundo y por su vida se entremezcla con la intención de hacer lo que se le plazca, dejándose llevar por las calles y por los teléfonos que aparecen en su mente.

Y los recuerdos salen de a poco a la luz, dejando al descubierto a un adolescente que, a fin de cuentas, está perdido. En todos los sentidos de la palabra. Y le importa demasiado o muy poco, pero se mueve de acuerdo a eso.

Holden Caufield y sus días de tumbos por las veredas de Nueva York nos muestran el lado más oscuro de la rebeldía adolescente, pero a su vez nos deja ver el lado sentimental que se encuentra detrás de todo enojo.

El lado sensible de cada “no me importa”.

Puntuación: 3/5

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