Escritores Aficionados #131: Una manera distinta de ver el amor, de Rockstar.

Título: Una manera distinta de ver el amor

Tipo de escrito: Novela corta
Pseudonimo: Rockstar
Edad: 15 años
Nacionalidad: Venezolana
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En la secundaria, como adolescentes a veces nos ocurre que tenemos o sentimos esa necesidad de llamar la atención de los demás, que los chicos y chicas de tu clase te aprecien por como eres. Tener ese deseo de dejar de sentirnos “invisibles” para algunas personas. Si esto no funcionaba, unos pretendían ser alguien muy diferente a ellos mismos. Otros simplemente no trataban porque pensaban que era tiempo perdido.

 

Kaya era diferente.

 

Ella no buscaba la atención de los demás. Ella realmente nunca lo hizo. Solo llegó a ella, tal vez porque era la hermana menor del chico más popular del colegio o por su gran belleza, no estaba segura, pero nunca se quejó.

 

Siempre un chico llegaba para tratar  de coquetear con ella o una chica para tratar de ser su amiga. Ellas les era indiferente, al menos era lo que ellos pensaban porque Kaya les daba respuestas muy cortas con esa sonrisa misteriosa y con esos ojos azul eléctrico les daba esa mirada, esa que te dice que ella puede leer tus pensamientos, saber tus secretos y miedos más profundos aunque tal vez no lo haga…pero que lo dudes la divierte.

 

Nadie llegó a conocerla realmente, tanto así que nadie podía contarte cosas tan sencillas de ella como su postre favorito, su canción preferida o cual película la ponía sentimental, porque ella no dejaba que nadie la conociera.

 

Hasta que llegó él y lo cambio todo.

 

Por una vez descubrió el amor, ese sentimiento de estar enamorada de alguien. Debería ser feliz por sentirse así, pero las cosas no son tan simples como todo se ve…nunca lo son…

 

Kaya estaba asustada por esto, del querer a alguien y ser lastimada al final de todo. De niña vio el dolor muy de cerca, como el día en que sus padres  se divorciaron o cuando su hermano sufrió de depresión y se fue de viaje, porque su novia lo engañó. Todo esto le enseñó que si te enamoras y nada sale como lo habías querido, si el amor se agota…sufres, porque el amor te hace dependiente en cierto modo, te hace débil.

 

Así que creo una barrera invisible para el mundo. Pensaba que si no hacia amigos o no dejaba que alguien entrara en su corazón, si no tenía sentimientos por nadie y actuaba como si nada le importara, tal vez ella no sería herida y las cosas serían más sencillas. Por eso cuando salía a divertirse a los clubes de su ciudad bailaba y bebía con cualquier chico, y no importaba porque al final los dejaba solos ya que su lema era “conocer y olvidar”, el cual siempre siguió.

 

¿Entonces por qué no podía olvidarlo?

 

Lo que sentía por él era diferente, Freddie no era cualquier chico y ella lo sabía. Desde que lo vio en su clase de literatura quedó fascinada por sus ojos marrones, que le recordaban a las hojas de otoño que veía caer de los árboles cuando era pequeña, esos que le devolvieron la mirada junto a una sonrisa tímida, y fue como si el tiempo se detuvo por unos instantes

 

Al salir de la clase miró sus manos recordó que no había traído guantes para el frío, ya que era invierno. Cuando fue a su casillero encontró una pequeña bolsa de lona amarrada a él con una tarjeta. Al abrirla descubrió que adentro había unos guantes color rojo, exactamente los mismos que Freddie llevaba en su mochila. Estaba tan sorprendida al ver los guantes que después de unos segundos leyó la tarjeta, la cual solo decía: “Para que te abrigues en éste y otros días fríos que vendrán”.

 

No podía creer que él se hubiera dado cuenta de un detalle tan pequeño como el que se hubiera olvidado de sus guantes. Pensaba que ese gesto era una de las cosas más dulces que alguien alguna vez haya hecho por ella. Sonriendo, se los puso en sus manos y se fue a su casa.

 

Mientras caminaba hacia su casa contemplando el atardecer frente a ella, pensaba que puede que esta vez sea diferente, Kaya quería creerlo. Quería olvidar sus problemas y confiar en Freddie, porque tal vez, solo tal vez, él podría ser lo que ella sin querer buscaba, una nueva oportunidad a una nueva vida, a un nuevo comienzo.

¿Podría dejarse amar a alguien tan ciegamente por una vez? ¿Podría ser él la excepción a lo que ella creía del amor?

Mas tarde, cuando vio desde su habitación los últimos rayos de sol esconderse en el cielo para dar paso a las estrellas, acercó su dedo a la ventana de su habitación la cual estaba empañada por el frío y escribió “Freddie” y un poco más abajo “Tal vez”. Con un suave suspiro y una sonrisa sincera, cerró la ventana.

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