La Impostora, de Mary Wine

basuraCuando leí la sinopsis de este libro me atrajo muchísimo. Ya de por sí, me encantan las historias ambientadas en Escocia, en las que el rudo y salvaje escocés enamora a la protagonista con su dulzura escondida y su intenso amor y lealtad, así que no tardé en comprármelo y leerlo con entusiasmo.

Conforme avanzaba la historia me desilusionó un poco. Quizás sea porque estoy acostumbrada a los highlanders de Julie Garwood (para mí la Reina indiscutible de este género) y es difícil encontrar un libro que esté a la altura de sus novelas.

Pero encontré varios saltos de escenas, en las que a pesar de indicar en cursiva que había cambiado la ubicación en la que se desarrolla la historia se nota el salto igualmente, como si le faltara algo

Al principio, el ritmo de la historia es rápido, mostrándonos a Ivory (madre de Anne Cooper quien es la protagonista) que es la amante del conde de Warwickshire, y todo porque la esposa legal no acepta volver al lecho conyugal por temor al embarazo (después de pasar por dos días de parto en los que la comadrona le dijo que podría morir al tener caderas estrechas, y tener la única hija legítima del conde, Mary)

Cuando leí que el señor le susurraba a su esposa que si regresaba al lecho se deshacía de su amante y de la recién nacida (Anne), me pareció muy fuerte, un verdadero *****. Es cierto que la novela romántica (por suerte) no refleja la realidad de aquella época, en la que los maridos trataban a las esposas como meros objetos de transacción, o yeguas de cría. Es conocido por todos que existían los famosos (y repulsivos) cinturones de castidad en los que las mujeres corrían peligro de morir por infecciones, o por el óxido del hierro del cinturón. También es cierto que los maridos podían tener tantas amantes como quisiesen sin que la esposa pudiese decir nada, y por eso me sorprendió que aquí, él jugase con la reacción de su esposa, y con el destino de su amante y de su hija ilegítima.

Una vez que nos presentan la extraña familia que viven en el castillo, donde Anne a pesar de ser hija reconocida (aunque ilegítima del conde) vive como si fuera una simple sirvienta (y el colmo del colmo, su padre que dice quererla conoce como la tratan) limpiando, cocinando, y todo sin protestar, aguantando cada una de las vejaciones e insultos a los que está ya acostumbrada.

Cuando el conde decide casar a su hija Mary con un escocés, la madre de esta Philippa se horroriza, pues no quiere que su hijita sufra como ella sufrió al parir, así que idea un descabellado plan. Hacer pasar a Anne por su hija, y que ésta se convierta en la yegua de cría del salvaje escocés.

Desde el principio el deseo que surge entre Brodick McJames y Anne Cooper (durante el libro será Mary o esposa) es demasiado rápido (para mi gusto). En lugar de histórica me parece que es erótica, pues las escenas de sexo (apasionado) entre los dos protagonistas son numerosas, condimentando al libro con picantes guiños que van uniendo a Brodick y a Anne/ Mary hasta el momento en que descubren que se han enamorado.

Si esperáis un libro estilo Julie Garwood, en la que ella demuestra al clan que es digna del laird, o que éste a pesar de su rudeza se derrite por la protagonista, este no es vuestro libro. Él la desea con locura desde el principio, aguantando las burlas de su hermano pequeño y su primo, quien están sorprendido al ver que una mujer le trastornó tanto, y Anne aguanta los desprecios de los criados del laird que la rechazan no solo por ser inglesa, si no por haber escuchado una broma entre Anne y Brodick en la que ella le decía si pensaba que le había envenenado la comida, pues él se sorprendió cuando ella le preparó la cena en la cocina junto con el resto de las criadas. Anne no se comporta como las damas inglesas a las que estamos acostumbradas a ver emparejadas con los highlanders, si no que es callada, hasta el extremo de parecer sumisa, cuando en realidad lo único que aprendió en su corta vida es a soportar estoicamente los insultos y las miradas desagradables de los que la rodean. No luchará por ganarse el corazón de los criados, ni siquiera tiene contacto con los soldados del laird. No es para nada a lo que estamos acostumbrados y me pareció un poco decepcionante ver que ella no luchaba por encontrar su lugar, si no que prefería que la conociesen poco a poco y la quisiesen de corazón por cómo era. Lo que la autora no tomó en cuenta es que los escoceses que se describe habitualmente en la novela (y se pudo ver en hechos históricos reales) eran testarudos, dispuestos a luchar por aquello que creían justo, habituaban a dormir a la intemperie, y estaban muy orgullosos de los colores de su tartán. Brodick no me pareció escocés, si no un inglés que en cuanto llegaba al castillo se vestía con su plaid. Pero no muestra el orgullo característico de ellos, o la fuerza de su palabra, pues a pesar de sentir que no era digno sucesor de su padre, esa debilidad podía ser mortífera en aquella época.

La familia del laird, en este libro son secundarios, muy secundarios, sin casi participación, centrándose cada capítulo en la lucha interna de Anne por confesarle a su esposo que en realidad no se casó con ella si no con su hermana mayor que es la legítima, y los avances seducción/sexo por parte de Brodick que no puede dejar de pensar en levantarle la falda a su esposa.

En sí la historia es simple, no hay mucho más. Se puede ver alguna escaramuza entre clanes, o como es la corte escocesa, y un poco la corte inglesa, pero por lo demás, me pareció que le faltaba mucho para ser una buena historia de amor ambientada en el pasado.

No conocía a esta autora, y el argumento me pareció bueno, novedoso, y en verdad habría sido un gran libro si no se hubiese detenido tanto en las escenas de sexo y en lugar de tanta pasión, hubiese más acción, más diálogos o incluso no tantos saltos de escena o tanta muestra de las cortes, pues los hombres ( y era cierto, en el pasado la mujer se quedaba esperando en casa a la llegada del esposo, aunque pasara años) no están casi con sus esposas, ni Brodick, ni el padre de Anne, pero qué narices, compro un libro de novela romántica para suspirar por la historia de amor de los protagonistas, no para conocer cómo eran las costumbres de la época.

 

Reseña escrita por Camila
14 años
Colombia

 

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