La rebelión de las ratas, de Fernando Soto Aparicio

libroUna historia que refleja la realidad de muchos pueblos latinos, sometidos y enfrentados a una industrialización “acelerada”, donde no existe ni la más mínima muestra de humanidad, en una sociedad miope por el dinero.

Rudecindo Cristancho, es un campesino que tiene la ilusión de ofrecer a su familia una mejor vida, decide partir hacia Timbalí, y deja atrás un trabajo, formándose la ilusión de poder sobrevivir en las difíciles y desconocidas condiciones de un nuevo lugar.

Timbalí, es una zona intermedia, en donde lo rural da paso a las intenciones de los extranjeros y donde la minería se convierte en el único oficio viable para los hombres, que por ser de la tierra, desconocen el mundo y las artimañas de sus jefes.

En un mundo en apuros y con la necesidad permanente de dar de comer a sus dos hijos y a la esposa en embarazo, Cristancho decide optar por la única miserable opción de trabajar en una de las minas del pueblo, La Pintada. Bajo condiciones inhumanas, tratos agresivos y depresión constante por la falta de dinero y de otras alternativas, la historia se desarrolla en torno a una vida mezquina en donde lo único importante es satisfacer las necesidades del cuerpo y no las del alma, no sólo del protagonista, también de los otros hombres que experimentan una vida igual.

Pastora, su esposa y su hija Mariena, son el reflejo de mujeres decepcionadas, distantes de nuevas oportunidades y sometidas en un mundo machista, en donde la más mínima expresión de inconformidad, las obliga a cambiar de parecer, para seguir soportando la triste vida. Son “hembras” que sufren por su familia, sus hijos, hermanos y vecinos, pues en la tragedia, siempre hay más de uno.

En Timbalí, día a día, la historia se desarrolla con las sorpresas, los amores, las decepciones y los pensamientos de esta familia que tiene la ilusión del sacrificio y del querer divino, pues para ellos, Dios es el dueño de sus vidas y el hacedor desus experiencias, sólo él sabe el porqué tienen que vivir de esa manera.

Como si fuera poco, en esta estirpe todas las desgracias divinas vienen en sí; mostrando los rostros y las necesidades de las personas.

El hijo Pacho, un pre-adolescente de 12 años, preocupado por el bienestar de su familia decide robar el cofre de las limosnas de la iglesia; viviendo las consecuencias que de ello se deriva. La madre con la necesidad de poder ayudar a su esposo en los deberes de la casa, sale a trabajar, tiene un accidente y su estado de salud es delicado; la hija en sus catorce años y con las calenturas de la edad, se enamora del “Diablo”, un hombre con poder y desgracia para las mujeres y Rudecindo, con el ir y venir de sus compañeros y de los deseos de estos de obligar a la oligarquía a mejorar sus condiciones de trabajo, decide, inconscientemente, ser parte de un “sindicato” que lo llevaría al mejor estado de su condición.

Es una historia, hermosamente escrita, que no sólo narra las condiciones reales de los campesinos de antes y ahora en Colombia, que son sometidos a innumerables sacrificios y humillaciones para poder sobrevivir en su tierra.

Soto Aparicio, también hace una crítica a la inversión malintencionada de muchos extranjeros en los territorios ricos en recursos, pues si bien en algunas ocasiones impulsan la economía y la contabilidad de un país, dejan de lado el interés social y el bienestar de los y las habitantes de estos lugares. Maltratando la tierra, agotando los capitales y lo más importante “matando” a los campesinos que defiende sus derechos y abogan por mejores condiciones de vida.

Es la rebelión de las ratas, hombres y mujeres que se humillan bajo las minas, bajos los hombres o la ropa de los ricos, para poder existir. Se aferran a la vida y por ello deciden unirse y luchar, como las ratas, para poder ser escuchados y manifestar su inconformidad; no obstante, como las ratas, son exterminados y así, como las ratas, se reprodujeron dejando al sistema las crías, que al no poder mirar arriba, siguen un círculo vicioso.

Una excelente novela, en donde los sentimientos salen a flote, los pensamientos del más ignorante son sensatos y las aspiraciones del pueblo son defendibles para ellos, pues para el sistema, no son más que objetos de trabajo, que sirven para una ocasión y son desechados cuando su vida útil termina.

“Aprisionados por la roca espichados como ratones en su madriguera…si, porque eso eran ellos: ratones trepando la montaña en busca de mineral que llenara de dinero las manos y los bolsillos”

Reseña escrita por Yupi
Edad: 23 años
Nacionalidad: Colombiana

¿QUIERES RECIBIR LIBROS GRATIS EN TU CORREO?

¡Pues únete a una comunidad de más de 10 mil suscriptores!

    1. Stf 22/03/2014

    Add Your Comment