Escritores Aficionados #23: Mi Buzón de Voz, de Rosy Sánchez.

Titulo: Mi Buzón de Voz.
Tipo de escrito: Cuento corto.
Genero: Juvenil, Romance.
Autor: Rosy Sánchez.
Edad: 13 años.
Nacionalidad: Mexicana.

Mi buzón de Voz, de Rosy Sánchez.

El teléfono de mi habitación sonó. No contesté. Mi vida había cambiado apenas hace unos días y aun no lo había superado. Deje que siguiera sonando una y otra vez. Me encontraba sentado en el borde derecho de mi cama, observando su foto. Sonreí hacia el recuerdo distante, la había tomado un señor que vendía peluches y algodones de azúcar en la feria de noviembre, hace dos años.

Una lagrima se derramo de mis ojos. No parecía cierto, la verdad es, nada parecía real. La había visto hace solo dos días. No era posible.

Mi teléfono sonó y de nuevo ignore el sonido que producía, hipnotizado por la foto. Antes de que tuviera tiempo de colgar y no escuchar el buzón que respondía a todos aquellos que llamaban y no obtenían una palabra mía. Comenzó el buzón:

-Soy Theo… Si escuchas esto es tal vez porque no este ¿cierto?

-¿Por qué no este cierto?… Eso es muy tonto Theo…

-Guarda silencio ¿quieres?… si decía bueno ya sabes solo deja el mensaje.

-“Solo deja el mensaje” No, no, realmente patético…Theo. Jajajaja.

-Dije que guardaras silencio… Jajaja.

 

Al terminar el tono lágrimas brotaban de mis ojos sin cesar. ¡Oh, Vaya que recordaba perfectamente ese día! Como si hubiera sido ayer…

•       •       •

-Y ahora, ¿Qué hacemos – Pregunto Jenna meramente tranquila, reposando su cabeza en mis piernas.

-Oye, esto es divertido.

La verdad es que no hacíamos nada. Estábamos mirando televisión en mi casa, un programa muy tonto acerca de bromas dirigidas hacia gente inocente que no se espera una broma tan cruel. Aun así, era divertido.

-Habla por ti mismo… ¡Tengo una idea! Vamos a tu cuarto y juguemos ese tonto juego de palabras. Creo que se llama “Scrabble”.

Asentí. Presione el botón de Off en el control del televisor, subimos tomados de la mano las escaleras y entramos en mi habitación. Sacamos el juego y lo acomodamos en la cama. Cada uno nos colocamos de lados opuestos sobre el colchón. Minutos después el teléfono comenzó a sonar. Lo deje sonar hasta que el buzón hizo su trabajo.

-Soy Theo… Mensajea. ¡Bipp!

Jenna estallo en risas y luego me pregunto:

-¿Ese es tu buzón? En serio… “Mensajea ¡Bipp!” – dijo imitando mi voz. Ignorando  por completo el mensaje que dejaba mi amigo Ryan.

-Sí, supongo, ¿Por?

-¡Oh, Vamos! Es aburrido, no hay razón que me aliente a llamarte y cuando no estés escuchar ese bobo mensaje, Theo. Esta vez crearemos uno juntos ¿sí?

Preguntó e hizo cara de perrito. Comencé a menear la cabeza pidiendo clemencia y mirando al cielo, pero vi que era imposible decirle que no a ella. Solo sonreí y asentí a la vez. Ella lo tomo como un sí, tomo mi mano y ambos nos acercamos al teléfono que estaba en mi mesita de noche.

-¿Listo? ¡YA! – presiono el botón de grabar.

-Soy Theo… Si escuchas esto es tal vez porque no este ¿cierto? – Dije con sarcasmo.

¿Por qué no este cierto?… Eso es muy tonto Theo…- Golpeo mi hombro con delicadeza.

-Guarda silencio ¿quieres?… – le suplique sonriendo.-… si decía bueno ya sabes solo deja el mensaje.

-“Solo deja el mensaje” –imitando mi voz – No, no, realmente patético…Theo.

Empezó a reírse. Yo estaba realmente enamorado del sonido que producía sus carcajadas. Era dulce y a la vez fuerte pero era hermoso y tierno. Jamás había escuchado a nadie que riera así, nunca. Pero escucharla a ella era como entrar en un mundo desconocido donde nadie se encontraba excepto ella y yo. La amaba.

-Dije que guardaras silencio… – La tacle arriba de la cama mientras le callaba con un beso verdaderamente hermoso. Presione el boto de Parar, para que la grabación se detuviera.

Ambos cerramos nuestros ojos, recorrí mi camino de besos desde su boca, su barbilla hasta su clavícula. Ella era perfecta. Cuando abrí mis ojos puede darme cuenta de que me encontraba encima de ella, y el Scrabble justo en el piso.

Levante mis cejas simulando una pregunta que era obvia. ¿Quería hacerlo conmigo? Sabia de ella, ella… bueno, ella no tenía experiencia en esto. Era primeriza y yo obviamente no. Asintió en un instante ni siquiera dándose el tiempo suficiente para considerarlo, y aun con su permiso yo me sentía mal. Sentía como si le estuviera arrebatando algo importante.

Levante tímidamente su barbilla hasta que mis ojos se encontraran con los de ella. Espere unos segundos y volví a levantar mis cejas. Esta vez ella se tomó un poco de tiempo para pensarlo pero la respuesta fue la misma. Me sentí un poco más seguro esta vez. Suspire hondo mientras cerraba mis ojos, libere el aire que mis pulmones contenían y me acerque a su cara. La acerque más a mí y susurre en su oído:

-Te amo, siempre lo hare.

-Siempre…- dijo como promesa. Sonrió -. Yo también te amo.

•       •       •

Había lagrimas que recorrían toda mi cara y parando en mi cuello. Respiraba con dificultad y sollozaba lento.

-Theo, ¿estás ahí?

-Humm, sí, claro. ¿Es…?

-Cynthia, la mama de Jenna. Nos conocíamos bien. Solo llamaba para avisarte donde será el sepelio. El nombre del cementerio es ‘LaVerley’ Te esperamos ahí.

-Muchas gracias, Cynthia. Estaré ahí. De nuevo: Lo siento mucho.

-Gracias.

Colgó. Deje el teléfono en su lugar y recogí mis llaves del colchón. Estaba listo para irme. Con mi mano desocupada tome el cuadro que enmarcaba la foto en la feria, lo levante en mis manos y acaricie su rostro bajo el vidrio con la yema de mi dedo. La acerque a mis labios y la bese.

-Te amo. Siempre lo hare.

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