Nada más que una noche, de Anabella Franco

Nada mas que una noche

Nicolás Hagen es un ingeniero atractivo y exitoso que ama la vida nocturna. Su relación con las mujeres se resume a pasar solo una noche con ellas y abandonarlas dejandoles algo a cambio. Para él todas son iguales: interesadas, insensibles y manipuladoras.

Lavinia es una mujer de belleza envidiable, simple y pura en su alma. Una modista de clase baja que lucha por salir adelante en un entorno hostil. Su pasado la puso en un lugar donde entregarse a un hombre se torna casi imposible. Su presente está regido por la resignación, la aceptación y la constancia.

Alguna diosa obrará entre esos dos mundos, entrelazando ambas vidas. Lavinia sera una presa más de Nick, quien no podra resistir sus impulsos de seducirla y pasar nada más que una noche con ella. Una noche en la que la verdad y la inocencia transformaron sus almas para siempre. Sin embargo, el destino jugará de nuevo sus cartas: El pasado para Nick tiene forma de heridas y figura de mujer. El rojo sera su esencia. El sexo y la perversidad, su trampa.

Cuando comence a leer la novela lo primero que me preguntaba era si Nick acabaría cayendome bien, resulto que sí, cuando fui conociendo de su pasado fui agarrandole  cariño, debo admitir que  me costó muchísimo entender como es que no era capaz de ver todo el amor que Lavina le ofrecía, luego comprendí que su pasado habia calado más hondo de lo que al principio se ve.

Al comienzo se ve a Nick como el más fuerte de los dos, pero al ir avanzando vemos a una Lavinia que no es para nada la chica frágil que parece. Ella es la que con su amor romperá la coraza que se ha forjado Nick alredredor, aunque para ello tenga que renunciar a ese amor para que él sea feliz. Pero Nick saldrá de ese infierno en el que se ha metido cuando realmente abra los ojos y vea que el amor si que existe.

“…—Lavinia.
—¡Ah! —él se respaldó en el asiento. Parecía más relajado ahora que el
misterio se había develado—. La prometida de Eneas.
    —¡Exacto! —se sorprendió ella—. Conocés de mitología.
—Conozco de mujeres bonitas —replicó él con soltura—. Y si Helena es la
griega más hermosa del reino, sin dudas vos sos la más bella romana…”

He disfrutado la historia aunque algunas cosas que me han parecido muy exageradas, la autora se ensaña en la mala suerte de Lavinia. Llega un momento en que en lo único que puedes pensar es ¿qué más le puede pasar?

 “…Estaba a punto de doblar en la esquina de su manzana cuando un adolescente tironeó de su bolso…”

Son muchos los personajes que le dan forma a esta historia  y cada uno de ellos está narrado al detalle, aportando al relato mucho cuerpo y ritmo, es una historia que se disfruta mucho,  aunque no es corta, se lee con bastante ligereza pues está bien escrita y es muy entretenida.

Es una novela con escenas eróticas, sin rayar en lo obsceno, los relatos sexuales que vamos encontrando son mas bien romanticos y llenos de sentimientos, todos cargados con una pasión latente.

Anabella Franco logró, con una singular forma de relatar los pesares que cada dolor de Lavinia duela como propio. Logras conectar de inmediato con ella Es de esas personas que se merecen más caricias de las que la vida decidió darles. Nick por su parte  es todo lo contrario. Es egoísta  emocionalmente. Lastimado en lo más profundo de su alma enfrio su corazón hasta un punto donde le es imposible volver. El  no es conciente que Lavinia es  la única que puede rescatar su verdadero espíritu, salvando el alma que él congeló años atrás. Aquí se lleva a cabo una batalla entre estas dos formas de vivir la vida y demuestra que aquellos  que  abrazan  la vida y el amor pueden contagiar ese espíritu a  quien sólo conoce la soledad.

“…El único testigo de todo aquello, siempre sería el viento...”

Puntuación: 3/5

Reseña escrita por Vanessa G. M.

17 años

Venezolana

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