Escritores Aficionados # 187: Nuestra banca, de Mady

Título: Nuestra banca
Tipo de escrito: Cuento corto
Seudónimo: Mady
Edad: 15 años
Nacionalidad: mexicana

Como todos los viernes, me duche y me puse una camisa negra y unos jeans.

Desayune cereal -lo único que sabía cocinar-, esperaba la hora, 3:30 de la tarde, ni un minuto más ni uno menos siempre llegaba a esa hora, con un libro en la mano y sus vestidos que combinaban justo con la portada del libro.

Llegue a nuestra banca me senté a esperarla, 3:29. Vi una silueta perfecta caminar hacia a mí, con su vestido rojo y su pelo oscuro como el carbón, me parecía ver un ángel o tal vez…un demonio.

Se sentó junto a mí, sonrió y comenzó su lectura. Me encanta verla leer, sus expresiones son maravillosas. Tal vez hoy sea el día en que decida hablarle, llevo 6 meses pensando en hablarle, solo había cruzado dos palabras con ella;

— ¿Puedo sentarme?

— Sí,  claro

Siempre me pongo nervioso cuando intento hablarle es como si algo me lo impidiera pero esta vez no.

Me acerque “disimuladamente” hacia ella, no quería interrumpirla pero quería volver a escuchar su voz. No se me ocurría nada que decirle no me pareció apropiado un… “Hola nena”, tal vez un simple Hola, estaría bien.

—Hola— lo dije demasiado “entusiasmado”, a lo que ella pego un brinquito en su asiento.

Cerro su libro, giro su cabeza hacia mí, sonrió -pero de una manera, triste, decepcionada, como si hubiera hecho algo mal-.

No reaccione hasta que la vi caminar hacia donde la vi aparecer. No contesto, solo  me regalo esa sonrisa y se fue.

No ha vuelto al parque desde ese día, regrese todos los viernes durante 3 meses, hoy sería el último viernes que iré al parque y si no aparece, ya no tendría porque seguir viviendo, no tengo vida mi trabajo es un asco y familia…se deshicieron de mi cuando pudieron, así que era ella, la única que me daba un propósito, la única que me mantenía con ganas de vivir.

Me senté a esperarla esta vez llevaba pantalones cortos y una camiseta que decía literalmente “No hables con extraños”, sabía que no vendría, pero no me costaba nada ir al parque por última vez. Y la vi, pero no traía un hermoso vestido como acostumbraba pero si llevaba aun un libro, era negro como su pantalón. Se acerco a mí y se sentó sin más.

— ¿Por qué me hablaste?, no te di lo que necesitabas, no eras feliz con mi presencias, no te gustaba verme.

Su voz, era delicada y dulce pero a la vez se escuchaba triste y desolada.

— Toda era perfecto, es solo que necesitaba saber tu nombre, hablarte.

— Madeleine, ese es mi nombre ¿y ahora eres feliz?

— Sí, eso creo.

— Bien, ahora todo se acaba.

-Pero ¿Por qué debe de acabar? Tú no eres feliz con mi presencia, no te doy lo que necesitas, no te gusta verme.

— Tú eres mi todo, fui creada para ti, debía hacerte feliz de cualquier manera, pero no debía de hablarte porque si yo te hablaba tu…

— ¿Yo qué?

— Morirías. No sabes lo que sufrí saber lo que te dolía que yo no te hablara, lo que sufrí al saber que todas las noches practicabas en que decirme, lo que sufrí al saber que…morirás — sus ojos se cristalizaron y una pequeña lagrima callo por su mejilla.

Me quede helado, sin saber que decir ni qué hacer, no estaba asustado eso estaba claro, era otra cosa sentía un impulso quería hacer algo.

— ¿Y cuando se supone que moriré?

—Esta noche

—No entiendo nada, fuiste creada para mi ¿pero quién te creo? sabes lo que yo sentía por ti ¿pero cómo lo sabías?

—Yo fui creada por Deus el nos otorga a los humanos para que dejen de sentirse solos pero siempre hay una trampa como por ejemplo el hecho de no hablarte, me dio los libros donde yo veía lo que hacías o sentías por mí.

Todo esto era demasiado, si seguía preguntando cosas la noche llegaría y si todo era cierto…y fue entonces que libere el impulso.

— Si lo que dices es cierto, moriré en unas horas Madeleine, así que lo único que quiero hacer es besarte, besarte y besarte no sabes…bueno tal vez si sepas que añoro besarte.

—Lo sé -se ruborizo- y yo quiero hacerlo también.

Me acerque a ella me sentía realmente estúpido, pero trate de que no lo notara, sus hermosos ojos negros se cruzaron con los míos, sonreí y la bese, sus labios rojos eran suaves y carnosos, me sentí en el cielo y no quería volver al mundo real porque yo moriría, ¿realmente moriré? tal vez sea mentira, pero ¿Por qué tendría que mentirme sobre algo así? Despeje mi mente, si moría, al menos sabría que conocí el amor, y  entonces me deje llevar por ese beso perfecto que siempre había soñado, con la persona soñada y en el lugar que había soñado, nuestra banca.

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    1. Yare 03/03/2014
    2. Adryep 23/02/2014
    3. maryory 20/02/2014
    4. Sheere 20/02/2014
    5. Su 14/02/2014

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