Escritores Aficionados # 116: Siempre roto, de Pazz

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Titulo del escrito: Siempre Roto
Tipo de escrito (novela, cuento, etc.): cuento
Género: romántico.
Pseudónimo: Pazz
Edad: 12 años.
Nacionalidad: chilena

Estábamos en aquel hermoso lugar. Era un terreno amplio con muchos árboles, habían cuatro salas que estaban ‘unidas’ por pasillos a una más grande, fueron construidas con ladrillos y pintados rojos los ladrillos y blancas las orillas. Alrededor de estas construcciones, había dos salas más, eran pequeñas, pero igual a las del centro del lugar. Todo el resto, era césped y árboles.

En un lugar entre unos árboles, había un ‘camino’ improvisado, que tenía muchos pétalos caídos de flores, lo que le daba un ambiente de película. Ahí estábamos Danny y yo. Estábamos tomados de las manos, mirando lo que nos rodeaba. Todos nuestros compañeros de curso se encontraban en otros lugares, estábamos solos en ese lugar de patio, por lo que teníamos la ‘libertad’ de estar tomados de las manos.

Me puse detrás de ella y la abrace por la cintura, mire a Danny y estaba sonriendo, mientras ponía sus manos delicadamente sobre las mías, que estaban unidas en su vientre. Me miro y le sonreí. Mire hacia al frente un segundo y exclame:

-¡Mira! ¡Un beso robado!

Danny volteo su cabeza para ver y la bese, ella cerro los ojos, igual que yo.  Fue un beso tierno, lento, dulce, romántico, perfecto. Ella era perfecta. Estuvimos besándonos hasta que escuchamos unos pasos y rápidamente nos separamos. Sus mejillas estaban rosadas y sonrió, con esa sonrisa tímida y hermosa que ilumina mis días. Cuando supimos de quien eran esos pasos, mi sonrisa se borró, pero la de Danny se agrando.

-Recuerda que es mía, Levigne-dijo Kurt, el…novio de Danny, tomo la mano de Danny y se fueron adentro.

Volví a la realidad de golpe, como si nada. Danny estaba en el puesto de atrás mío, en diagonal, y Kurt a su lado. Reían juntos por algo que dijo Kurt. Mi corazón se desmorono en pedazos por eso, amo su risa, me encanta, pero odio que sea a causa de otro chico.

Me miro y sonrió, igual que Kurt, les sonreí de vuelta y volví mi vista al pizarrón, donde la profesora de química escribía unas fórmulas que eran como japonés para mí. Cerré mis ojos por un segundo, queriendo borrar la imagen de un posible beso entre Danny y yo, pero se quedó ahí, nunca lo olvidaría, mi imaginación y memoria no me eran de ayuda. Volví a abrir los ojos. Todo estaba como antes.

Siempre roto.

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